Australia bloquea las ‘Nuevas Rutas de la Seda’, ‘una provocación’ según Pekín

Por RFI

La ministra australiana de Asuntos Exteriores acaba de revocar los acuerdos celebrados entre el Estado de Victoria y tres gobiernos extranjeros: Irán, Siria y, especialmente, China, que había firmado dos acuerdos en 2018 y 2019 con este Estado de Victoria, en el marco de su proyecto de las Nuevas Rutas de la Seda. Pekín denuncia una “provocación” que contribuye a agravar aún más las tensiones entre Australia y su principal socio comercial.

Con nuestro corresponsal en Perth, Grégory Plesse

“Contrario a la política exterior australiana”: esta fue la razón esgrimida por la jefa de la diplomacia australiana, Marise Payne, al anunciar la revocación de los acuerdos firmados entre el Estado de Victoria y China relativos a su proyecto de las Nuevas Rutas de la Seda.

Este poder de veto fue posible el pasado mes de diciembre tras la aprobación de una Ley de Relaciones Exteriores. Según la ley, el gobierno federal puede bloquear cualquier acuerdo entre los estados, los gobiernos locales, las universidades australianas y cualquier gobierno extranjero si considera que el acuerdo es contrario al interés nacional.

En Victoria, el segundo estado más poblado de Australia, estos acuerdos eran principalmente una forma de atraer inversiones y crear puestos de trabajo en el estado.

 

Sin embargo, en Canberra se considera que las Nuevas Rutas de la Seda son una amenaza que podría reducir drásticamente la influencia de Australia en la región del Indo-Pacífico.

El proyecto “Nuevas rutas de la seda”, inaugurado en 2013 a iniciativa del presidente chino, Xi Jinping, busca mejorar las conexiones comerciales entre Asia, Europa, África y otras áreas con la construcción de puertos, vías férreas, aeropuertos y polígonos industriales.

Los proyectos se financian con inversiones chinas o préstamos de millones de dólares.

Varios países occidentales y rivales regionales de China percibieron la iniciativa con recelo, al ver en ella el interés de Pekín en aumentar su influencia política y económica.

Un “grave golpe” a las relaciones bilaterales

La iniciativa australiana no gustó nada a Pekín. Esta decisión “demuestra que el gobierno australiano no tiene ninguna sinceridad para mejorar las relaciones” ya tensas entre Pekín y Canberra, dijo en un comunicado la embajada china en Australia.

China también consideró este jueves 22 de abril que la cancelación de este acuerdo era un “grave daño” para las relaciones bilaterales. “La parte china se reserva el derecho de tomar más medidas al respecto”, advirtió Wang Wenbin.

Las relaciones entre China y Australia son complicadas desde hace meses. Empezaron a deteriorarse en 2018, cuando Canberra excluyó al gigante chino de las telecomunicaciones Huawei de la construcción de su red 5G, alegando problemas de seguridad nacional.

Desde entonces se han tensado aún más cuando el Primer Ministro australiano, Scott Morrison, pidió una investigación internacional sobre los orígenes del brote de Covid-19. China, el primer país afectado por la pandemia, considera que la petición es hostil y está motivada políticamente. Australia ya se ha visto afectada por sanciones comerciales, entre ellas a la cebada, la carne de vacuno y el vino embotellado. Todos estos productos tienen a China como principal cliente internacional.

 

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