Japón: Cuando el abuso infantil es la vía para obtener medallas olímpicas

Por Radio Francia Internacional

Jóvenes deportistas japoneses sufren abusos físicos, verbales y sexuales, según un informe de Human Rights Watch. El anfitrión de los Juegos de Verano de 2021 debe emprender reformas sistémicas urgentes, dice la organización. 

Un recopilatorio del horror que contiene abusos físicos, verbales e incluso sexuales.  Los atletas menores japoneses sufrieron un calvario durante sus entrenamientos, según una investigación llevada a cabo por Human Rights Watch y publicada el lunes 20 de julio. 

Elaborado entre marzo y junio de 2020, bajo el título “Me golpearon tantas veces que perdí la cuenta”, este informe recoge testimonios de 800 jóvenes que dejan patente que el abuso físico es un recurso tristemente utilizado en el país encargado de organizar los Juegos Olímpicos 2020, aplazados a 2021 por la crisis sanitaria.

“Los abusos específicos que documentamos incluyen puñetazos, bofetadas, patadas o golpes con objetos y alimentos y agua excesivos o insuficientes”, dijo la organización en la presentación del informe. Y es que la violencia física como técnica de entrenamiento tiene una larga tradición en el deporte japonés donde “entrenadores, padres e incluso algunos jugadores se aferran a la creencia errónea de que el abuso físico en el deporte tiene recompensa. 

El informe, de 67 páginas, analiza la historia de castigo físico en el deporte de Japón e incluye relatos de primera mano de deportistas de unas 50 disciplinas diferentes.  De los 381 encuestados de 24 años o menos, el 19% indicó que habían sido abofeteados, pateados, golpeados al suelo o golpeados con un objeto mientras participaban en deportes.

Human Rights Watch, informe Japón Juegos Olímpicos

Antecedentes en Japón

En 2013, el Comité Olímpico Japonés prometió tomar medidas para eliminar la violencia entre sus federaciones deportivas después de que una encuesta interna revelara que más del 10% de sus atletas habían sido víctimas de acoso o hostigamiento. Pero Human Righs Watch asegura que no se ha hecho lo suficiente desde entonces y denuncia la cultura de la impunidad para los entrenadores abusadores. 

Ese año, en 2013, cuando Japón presentó su candidatura para organizar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2020, una serie de videos de casos de abuso de atletas de élite de alto perfil, junto con suicidios de deportistas infantiles, alentó a las principales agencias deportivas a hablar sobre la necesidad de proteger a los niños en el deporte.

En 2018, apareció un video que mostraba a un entrenador de béisbol en una escuela secundaria de la prefectura de Aichi abofeteando, golpeando y pateando repetidamente a los jugadores de su equipo. En el vídeo, se ve cómo el entrenador golpea al menos a cinco jugadores lo suficientemente fuerte como para hacer que los atletas adolescentes se tambaleasen hacia atrás.

La indignación pública desencadenó importantes reformas, como la creación de líneas telefónica directas para denunciar este tipo de abuso. Sin embargo, Human Rights Watch descubrió que estas reformas son “pautas” opcionales en lugar de normas, que el progreso ha sido desigual y no ha sido supervisado. No existen informes obligatorios de las denuncias o estadísticas de abuso.

 

(Fuente: HRW)

 

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