La prohibición del vareador: Un golpe al humo
Por: Luis Enrique Ramírez
Las campañas de salud en el gobierno federal han ido directamente al ataque de los vicios y al habito de la ingesta de cigarros, por lo que a partir del año 2020 el aumento de precio a este producto se realizó para que usuarios se alejaran constantemente del habito de fumar en busca de una mayor calidad de vida.
Aunque la mayor presión calló sobre otro artefacto que ha marcado tendencia en los jóvenes y que a diferencia del cigarro, éste puede entrar sin problema en espacios públicos y cerrados.
Mediante un decreto presidencial se prohibió en Mexico la importación de artefactos electrónicos conocidos como vapeadores como mecanismo en campañas de salud. Estos artículos funcionales y parecidos al cigarro con el cual se puede generar humo mediante el uso de sustancias a base de agua es usado por algunos jóvenes que aseguran acuden al cigarro electrónico como alternativa para dejar de fumar.
En un contacto con la medico general Griselda Serrano nos comentó que este artículo tiende a ser más fácil de utilizar que el mismo cigarro convencional, por lo que su uso tiende a ser mayor y que a diferencia del tabaco, los problemas se pueden presentar con mayor rapidez.
Aseguró que debido a la ligereza del humo y por la mayor frecuencia con a que se accionan los vaporizadores, además de las diferentes presentaciones con las que se pueden encontrar, mismos que hasta son ofrecidos en sabores, emiten olores agradables y no dejan hedor impregnado en la zona o el sujeto.
“Se a demostrado que para que el tabaco refleje daños en los pulmones debe ser una exposición crónica y el vareador como es un consumo más constante tiende a dañar más rápido las células pulmonares. Puede generar esputo y flemas con sangre.
La prohibición comercial y el aumentar el costo de este producto fueron las medidas que han tomado las autoridades a nivel federal para erradicar este habito que termina con la vida de un amplio numero de personas. Algo que también debe ser considerado por quienes fuman, pues aunque una cajetilla o el jugo para vapeador no afectan en medida la economía de cada persona, en un futuro puede esto puede convertirse en un gasto demasiado caro.
“Una enfermedad pulmonar requiere para su cuidado un tanque de oxigeno en casa y el medicamento bronco dilatador tampoco es barato…” Agregó.