Cienfuegos y el PAN

Por sinlineamx

El Padrino le dijo a su empleado de confianza: Ya no lo cuentes, el dinero está completo. En cada mochila va un millón de dólares. Don Arturo es derecho.

El Silencio.
La IX Región Militar en Guerrero está dividida en dos zonas militares. La 27 en Acapulco y la 35 en Chilpancingo. Cienfuegos fue designado en Acapulco en el sexenio de Fox y ratificado por Calderón.

Al otro día de la designación, Cienfuegos tuvo una reunión en Acapulco. La cita la había hecho Mario Arturo Acosta Chaparro conocedor del estado de Guerrero y el intermediario con el Cártel del Pacífico. L a orden había bajado desde la sierra de Sinaloa por el mayo.

La reunión se hizo en el 100% natural, esa que está a la salida rumbo al aeropuerto de Acapulco. Ahí llegó Acosta Chaparro, acompañado de Cienfuegos, los dos vestidos de guayabera. En la mesa del centro del restaurante ahí estaba ya Arturo Beltrán Leyva. Lo presentaron a Cienfuegos y Arturo Acosta Chaparro se retiró.

Se quedaron platicando de la bajada de 10 toneladas de cocaína para el día siguiente. Cienfuegos sin titubeos dijo: lo bajamos en Coyuca don Arturo, no se preocupe. Brindaron con un jugo de naranja que habían pedido.

Al día siguiente Arturo se comunicó con Cienfuegos, para decirle que, si ya estaba listo, porque la mercancía ya estaba frente a las costas de Acapulco. Cienfuegos respondió: “La seguridad ya está desde el día de ayer, de hecho, ya vimos el barco y lo tenemos resguardado y lo escoltaremos hasta donde quedamos”.

A las 10 de la noche se hizo más grande el retén de Coyuca, ese que está a la salida a México y Acapulco. Abarcaron cuatro carriles, hasta llegar al Oxxo y la gasolinera de Coyuca.

Empezaron a llegar los vehículos militares y las camionetas de Arturo. Entraron en el camino de terracería al lado del Banamex, ahí frente el mercado municipal. Todo era silencio. La brecha se hacía amplia ante tantos carros que iban a la playa. El desembarque tomaba su tiempo entre militares y la gente de Arturo.

Eran 10 toneladas que así iba hacer esta entrega cada 15 días. Al terminar casi a media noche, se alistaron las camionetas y salieron todos en caravana. Al llegar al retén de la salida a Coyuca, todo estaba abierto ningún soldado aparecía. Las camionetas con el cargamento todas salían con rumbo a la CDMX.

Llegando a la ciudad aproximadamente a las 6 de la mañana. Todas se iban directo al Aeropuerto. Entrando por avenida hangares, ahí donde está el hangar de la ExPGR. Ya todos sabían de la carga. Sabían que todo iba para Sinaloa.

Después de que Arturo sabía que la carga ya había llegado. Se citaban de nuevo con Cienfuegos. Se veían en una Residencia de Arturo en Punta Diamante, que está donde inicia el Boulevard de las Naciones. Ahí se encontraban por la noche, para cenar.

El Buffet era preparado por el chef de Arturo. Para Cienfuegos la cena no le importaba mucho. Así que comía poco. Sus ojos estaban ávidos por ver el dinero, ya que iba hacer la primera vez que Arturo le iba hacer la entrega y corroborar que Arturo si cumplía. Mientras Cienfuegos pensaba, fue interrumpido por Arturo, diciendo: “Muchachos suban las mochilas a la camioneta (era una Hummer blindada) de mi comandante, suban 10 mochilas”. Eran 10 millones de dólares que había fijado Acosta chaparro y Fox.

A los 15 días nuevamente platicaban Cienfuegos y Arturo, en Punta Diamante. Esa vez la cena fue poca. Pero el Vino francés Bourdeux fue mucho. Arturo entre risas y palabras le decía a Cienfuegos: “Me dice el Señor Zambada que está muy agradecido con usted y con el presidente. Y la empresa está funcionando como una maquinita bien aceitada. Dice el señor que cuando nos juntamos ustedes y nosotros, juntos somos dinamita pura y no hay nadie que nos detenga”.

Cienfuegos respondía: “Dile al Señor Zambada que los militares y nuestro presidente están con él, y que no se preocupe, de la empresa, nuestra sociedad es de hombres de palabras y de hechos”. Arturo dijo: “comandante, cuando pueda, me saluda a mi tocayo “El Bigotes”. Claro, dijo: Cienfuegos.

Año y medio después, el negocio y la asociación del estado con el cártel de Sinaloa estaba en todo su apogeo.

Cienfuegos se siguió reuniéndose con Arturo. En la misma residencia por las noches. El negocio seguía. La cocaína bajaba y los millones de dólares a Cienfuegos subía. Esa noche, Arturo le dijo a Cienfuegos: “Mi comandante ahí le encargo, que cuando vea a mi “presi el chaparrito” me lo saluda por favor”. Cienfuegos respondió: “De hecho el presidente sabe de esta reunión. De todas formas, sus saludos se los haré llegar”

Para Arturo Beltrán Leyva, “El Bigotes” era Vicente Fox y “El chaparrito” era Felipe Calderón. El PAN y su narco estado. Sus narcos gobiernos.

David Vargas Araujo.
Luchador social toda mi vida. Expreso político, encarcelado injustamente en el Penal de Máxima Seguridad de Puente Grande, Jalisco. Actualmente, asesor en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. Afortunadamente, fui uno de los primeros presos liberados por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

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