En el mercado de Sadovo los rusos se apuran a comprar material militar

RFI

Por Anissa El Jabri, enviada especial permanente de RFI en Rusia, pudo constatar en Sadovo, una localidad cercana a Moscú, que lo que más se vende en el mercado es material de equipamiento militar para los movilizados que van a partir a Ucrania y para los que ya se encuentran allá. 

or Anissa El Jabri, enviada especial permanente de RFI en Rusia

Desde Astana, el presidente Vladimir Putin anunció el viernes que la movilización parcial en Rusia termina dentro de quince días, a finales de octubre. Mientras tanto, muchos de los movilizados se han equipado antes de partir, por si acaso…

A estos movilizados, inquietos por la falta de equipamiento militar para combatir, se suman los soldados que ya están en el frente y que también piden que les envíen equipo y material.

En Sadovo, localidad a una hora del centro de Moscú, la parte más concurrida del mercado durante las últimas ha sido justamente la venta de equipamiento militar. Ahí llegan las esposas y las novias a comparar la mercancía y los precios. También hay hombres en pareja o a menudo solos, todos ellos están esperando la orden de movilización para ir a combatir a Ucrania.

“Necesito una mochila, un saco para dormir, calcetines, plantillas”, dice un hombre con su lista de mercado. “Aquí no puedo encontrar gafas especiales. Hay rodilleras, pero no para mi talla. Tenemos que estar preparados, estar preparados para todo. Para lo bueno y lo malo”.

La demanda es tan grande que algunas tiendas anuncian en sus vitrinas los productos que ya se han agotado. El maletín personal con productos farmacéuticos de urgencia es uno de ellos.

“La gente viene a comprar de todo: mochilas, cuchillos de distintos tipos, cucharas, tenedores. Pero lo que más compran son mochilas”.

El propietario de este almacén ya no dispone de ningún producto de equipamiento militar y además tiene muchas dificultades para traer la mercancía en razón de las sanciones a las exportaciones de material militar de todo tipo.

“No es posible traer mercancía de China directamente, pues es confiscada de inmediato. Turquía prohíbe todo el material militar. Las chaquetas negras todavía pueden pasar. En cambio, las verdes (color militar), esas que usted ve allá arriba, ésas ya no es posible traerlas”.

La mercancía tiene que atravesar en ocasiones hasta tres países, lo que multiplica su costo. Muchas veces los productos, en cuanto son expuestos, son vendidos de inmediato. Las avenidas de este gran mercado están llenas de fardos de plástico con destino a Rostov, al sur de Rusia, uno de los caminos que llevan al Donbass y la línea del frente.

 

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