El prejuicio lingüístico empeoraría la desigualdad en países angloparlantes

Un nuevo debate se originó en países de habla inglesa alrededor del prejuicio lingüístico que se perpetúa como una forma de discriminación y, por consecuencia, provoca que la desigualdad se amplíe.

En todos las lenguas se presentan variantes del idioma, y lo mismo pasa con el inglés. Sin embargo, en la lengua anglosajona el prejuicio lingüístico hace que las personas discriminen por el absurdo motivo de hablar distinto.

En países de habla inglesa se empezó a emplear un término para describir este tipo de discriminación: el lingüismo. El término fue creado por la activista de derechos humanos y lingüista Tove Skutnabb-Kangas. Dicha expresión describe la discriminación basada en el idioma o el dialecto. 

Décadas de investigaciones muestran que la idea de que cualquier variación del inglés estándar es incorrecta es una cortina de humo para los prejuicios. El lingüismo puede tener graves consecuencias al empeorar las desigualdades socioeconómicas y raciales existentes.

Los idiomas cambian pero los prejuicios lingüísticos siguen estando

Es algo completamente normal que los idiomas cambien, y esto lo hacen todo el tiempo y en cualquier momento de la historia. La lengua está sujeta a variaciones, estemos o no de acuerdo con ello.

En todas las lenguas, la estandarización linguística es una herramienta muy usada para separar los estratos sociales. De este modo, los prejuicios se preservan.

En el inglés, existen confusiones en palabras como en aks y ask en las que se intercambian los fonemas “s” y “k” Este es un claro ejemplo de metátesis, un proceso que es muy común. Muchas de las pronunciaciones que las personas lamentan como “incorrectas” son, de hecho, ejemplos de cambios de idioma.

 

Sin embargo, las clases dominantes no están conformes con los cambios de la lengua. Por esa razón recurren a la norma culta para desprestigiar al que pronuncia distinto. Entonces el prejuicio lingüístico se distorsiona en un prejuicio social respecto a una variante popular de la lengua.

Prejuicio lingüístico y desigualdad.
Las clases sociales dominantes son las que conservan el prejuicio lingüístico. Vía Pexels.

La discriminación por hablar diferente

El inglés ha estado en constante cambio durante milenios como resultado del contacto con otros idiomas. Sin embargo, la creencia de que los dialectos populares distorsionan el idioma está muy arraigada en las clases sociales dominantes.

Los acentos o dialectos no pretenden seguir normas de corrección, en cambio los grupos de alto estatus se jactan de hablar la lengua correcta. Y esta creencia tiene implicancia en muchos aspectos. Investigaciones han comprobado que los prejuicios lingüísticos contra los dialectos inmigrantes, no estándar y regionales han impedido que generaciones de niños alcancen su mejor desempeño en la escuela y, por supuesto, más allá de ella.

Los prejuicios han ido muy lejos en países como Inglaterra. Tal es así que los adultos jóvenes de clase trabajadora o de minorías étnicas tienden a ser juzgados como menos inteligentes que otros. Solo tomando en cuenta un prejuicio basado únicamente en la forma en que hablan. 

El prejuicio por el acento y el lingüismo es una reformulación de los prejuicios lingüísticos que han existido siempre. Pero, esta vez van dirigidos hacia los grupos de bajo estatus que, simplemente, hablan diferente.

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